Júpiter recupera una banda
La franja sur del planeta, que desapareció misteriosamente durante siete meses, ha regresado de repente
El pasado mes de mayo, el aspecto de Júpiter cambió drásticamente. De repente, el planeta había perdido una de sus características bandas, dejando su mitad sur en blanco. Entonces, los científicos no estaban seguros de qué es lo que había provocado el extraño fenómeno, aunque suponían que las causas tenían que ver con la climatología de este particular mundo del Sistema Solar, sus vientos y la química de las nubes. Desde hace unos días, la franja ha reaparecido. Al principio de forma sutil, pero ahora ya ostensiblemente.
El aspecto de Júpiter se caracteriza por dos bandas oscuras en su atmósfera, una en el hemisferio norte y otra en el sur. Se trata de unos cinturones marrones descubiertos en 1896 por el astrónomo aficionado británico A.S. Williams, que delimitan un sistema de corrientes de viento, generalmente de gran intensidad.
La pasada primavera, fueron también astrónomos aficionados los que se dieron cuenta de que algo había cambiado en la faz del planeta. El cinturón ecuatorial sur se había esfumado sin dejar rastro, una desaparición que ya había ocurrido dos veces antes. En 1973, la nave de la NASA Pioneer 10 tomó unas imágenes muy cercanas del planeta en las que no existía la franja. Lo mismo ocurrió en los 90. Los científicos creen que la banda desaparece cuando se forman nubes blanquecinas en su parte superior, lo que bloquea la visión, aunque no está muy claro por qué ocurre.
La cola de polvo de la Tierra apunta hacia planetas alienígenos
¿Sabía que la Tierra tiene una cola de polvo? El Telescopio Espacial Spitzer navegó a través de ella hace algunos meses, proporcionando de este modo a los investigadores una idea clara sobre cómo luce. Eso podría resultar muy útil a los cazadores de planetas que intentan encontrar mundos alienígenas.
“Los planetas en sistemas solares lejanos tienen, probablemente, colas de polvo parecidas”, dice el científico del proyecto Spitzer, Mike Werner. “Y, bajo ciertas circunstancias, estos rasgos de polvo pueden ser vistos con mayor facilidad que los planetas mismos. De modo que necesitamos saber cómo reconocerlos”.
Resulta extremadamente difícil (y con frecuencia imposible) tomar imágenes de los exoplanetas de manera directa. Son relativamente pequeños y tenues; se esconden entre el brillo de las estrellas alrededor de las cuales orbitan.
Funcinamiento de una central nuclear
Una central nuclear es una fábrica de electricidad. Cualquier día típico en España, las centrales nucleares producen uno de cada cinco vatios que consumimos para mover nuestras vidas (¿te imaginas un mundo sin electricidad?). Esta cifra del 19%, que antes era mayor (hace quince años era del 35%), es ahora similar a la de los Estados Unidos o el Reino Unido. Por el momento, vamos servidos: España es, desde hace más de un lustro, exportador neto de electricidad (sí, exportador; y sí, desde mucho antes de la crisis: si te han dicho otra cosa, te han mentido. Observa que en los informes de la REE el saldo importador aparece en positivo y el exportador en negativo).
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Infografia cortesia de CONSUMER.es EROSKI
Misteriosas burbujas en el centro de la Vía Láctea
Dos colosales formaciones de rayos gamma han sido detectadas por el telescopio Fermi en el centro de nuestra querida galaxia. Su tamaño y antigüedad desafía la imaginación. Nadie sabe con seguridad la razón de estas gigantescas eyecciones de energía con aspecto esférico pero se especula con que podrían ser el resultado de una erupción del agujero negro súper masivo que late en el centro de la Vía Láctea.
Nadie lo había detectado hasta ahora. Nadie sabe con exactitud cuál es el origen de este eructo galáctico pero gracias al especializado telescopio Fermi ahora podemos ver la formación de un par de gigantescas burbujas de energía que proyectan en dirección Norte-Sur del disco formado por nuestra galaxia. Sus cifras superan nuestra capacidad de imaginación: miden unos 25.000 años luz y tienen una antigüedad de varios millones de años. Toda una orgía sideral de rayos gamma eyectada con brutal intensidad hacia los exteriores del Universo y que indican que en el centro de la Vía Láctea sucedió algún evento de carácter extremadamente violento. En estos momentos, los científicos de la NASA siguen analizando los datos para intentar llegar a la solución del misterio.
El CERN completa la transición a colisiones de iones pesados en el LHC

Después de extraer el último haz de protones el pasado 4 de noviembre, las primeras colisiones con iones de plomo, que permitirán indagar en el proceso de formación de la materia justo después del Big Bang, se registraron este fin de semana, mientras que por fin hoy se produjeron las condiciones estables en las colisiones que marcan el comienzo de la investigación con iones pesados. Este modo de funcionamiento se prolongará hasta el 6 de diciembre próximo.
Cuatro días es todo lo que ha requerido el equipo de operaciones del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en el Laboratorio Europeo de Física Nuclear (CERN) para completar el paso de colisionar protones a iones de plomo en el mayor acelerador de partículas del mundo. “La velocidad de la transición al funcionamiento con iones de plomo es un signo de la madurez del LHC”, dijo el director general del CERN Rolf Heuer. “La máquina está funcionando como un reloj después de sólo unos meses de operación rutinaria”.
El funcionamiento del LHC con iones de plomo (átomos de plomo despojados de electrones) es completamente diferente del funcionamiento de la máquina con protones. Desde la fuente de las partículas hasta las colisiones, los parámetros de operación tienen que ser restablecidos para el nuevo tipo de haz. Para los iones de plomo, como para los protones antes de ellos, el procedimiento se inició inyectando un solo haz en el anillo del acelerador en una dirección e ir aumentando progresivamente el número de vueltas antes de repetir el proceso con el otro haz.






