Increíble imagen de Curiosity cuando desciende en paracaídas hacia Marte
Una imagen tomada por el Experimento Científico de Imágenes en Alta Resolución (High Resolution Imaging Science Experiment o HiRISE, por su acrónimo en idioma inglés), ubicado a bordo del Orbitador de Reconocimiento de Marte (Mars Reconnaissance Orbiter o MRO, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, muestra a Curiosity (Curiosidad, en idioma español), el vehículo explorador todo terreno, cuando todavía estaba conectado a su paracaídas de casi 16 metros de ancho (51 pies) en el momento en el que descendía hacia su sitio de aterrizaje en el cráter Gale.
Curiosity y su paracaídas están ubicados en el centro del recuadro en color blanco. En la imagen del recuadro, se observa al vehículo explorador todo terreno desplegado para evitar la saturación. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/Universidad de Arizona
“Si HiRISE tomaba la imagen un segundo antes o un segundo después, probablemente estaríamos observando un paisaje marciano vacío”, dijo Sarah Milkovich, quien es científica de investigaciones del HiRISE, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, en Pasadena, California. “Cuando consideramos que hemos estado trabajando en esta secuencia desde marzo y que tuvimos que cargar comandos a la nave espacial alrededor de 72 horas antes de que se tomara la imagen, comenzamos a darnos cuenta de cuánto esfuerzo significó obtenerla”.
Se aprueba la mayor colaboración astronómica de la historia para construir y lanzar el satélite Euclides
La Agencia Espacial Europea (ESA) acaba de aprobar formalmente la colaboración internacional de unos mil científicos de cien institutos de investigación
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) participa en el desarrollo de uno de los dos instrumentos que incorporará el telescopio espacial Euclid
La misión, que se espera que sea lanzada a finales de esta década, se propone descubrir la verdadera naturaleza de la materia y la energía oscura, con el cartografiado de dos mil millones de galaxias y el ‘universo oscuro’ que las rodea
La Agencia Espacial Europea (ESA) acaba de aprobar la mayor colaboración astronómica internacional de la historia para ayudar a construir el satélite Euclid. Unos mil científicos de cien laboratorios europeos, con la colaboración de algunos estadounidenses, participan en este consorcio que estudiará el lado oculto del universo, cartografiando la distribución y evolución de dos mil millones de galaxias y de las enigmáticas energía y materia oscuras.
El proyecto Euclid acaba de pasar la última fase de selección como parte del programa de la ‘ESA Cosmic Vision 2015-2025’, que formará toda una legión de físicos e ingenieros con el objetivo de construir y lanzar al espacio la nueva misión para finales de esta década. El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), junto con la Universidad Politécnica de Cartagena y el Instituto de Ciencias del Espacio en Cataluña, participa en el desarrollo de uno de los dos instrumentos que incorporará el telescopio espacial, la cámara y espectrógrafo para el infrarrojo cercano NISP.
Un cráter de Marte muestra cómo cambió el clima del planeta
Los cráteres Danielson y Kalocsa
La sonda Mars Express de la ESA nos envía imágenes de un cráter en Marte que podría albergar pruebas de cómo evolucionó el clima del planeta, fluctuando de forma significativa debido a cambios en la orientación de su eje de rotación.
Cygnus-X: Herschel nos muestra al ‘cisne’ en todo su esplendor
El cisne, visto por Herschel
Una caótica maraña de filamentos de polvo y gas conforma la matriz donde se está formando una nueva generación de estrellas masivas, tal y como se puede ver en esta impresionante imagen de Cygnus-X, tomada por el telescopio espacial Herschel de la ESA.
Cygnus-X es una región de formación de estrellas extremadamente activa, ubicada a unos 4,500 años-luz de la Tierra, en la constelación de Cygnus, el Cisne.
Gracias a la capacidad de Herschel para captar luz en la banda del infrarrojo lejano, los astrónomos pueden estudiar regiones como ésta, en las que las estrellas fueron calentando lentamente el polvo que las rodeaba, agrupándolo en densos cúmulos en los que se continuarán forjando nuevas estrellas.
Los tonos blancos marcan aquellas zonas en las que no hace mucho que se formaron nuevas estrellas a partir de nubes turbulentas de polvo y gas, como las que se pueden ver en la mitad derecha de la imagen.
En esa región, los filamentos de polvo y gas se entrelazan y colapsan, dando lugar a densos nudos en los que se formarán nuevas estrellas. Por otra parte, la inmensa radiación emitida por las estrellas recién nacidas es capaz de arrastrar el material que las rodea, creando una burbuja a su alrededor.
En el centro de la imagen, la intensa radiación y los fuertes vientos emitidos por las estrellas, que permanecen ocultas a estas longitudes de onda, han calentado y despejado parcialmente el medio interestelar, que brilla en un tono azulado.
La parte izquierda de la imagen está dominada por un gran pilar de gas, cuya forma recuerda al cuello de un cisne.
El cisne, visto por Herschel
La parte izquierda de la imagen está dominada por un gran pilar de gas, cuya forma recuerda al cuello de un cisne.
Cerca de la esquina inferior derecha se puede distinguir una inmensa burbuja de polvo y gas, que parece haber sido expulsada por una estrella súper masiva que se encuentra en su centro, aunque no se pueda ver directamente en esta imagen.
Las hileras de objetos rojos y compactos esparcidas por toda la imagen se corresponden con las semillas, todavía frías, de lo que terminará convirtiéndose en una nueva generación de estrellas.
Esta imagen demuestra la extraordinaria capacidad de Herschel para estudiar el proceso de formación de las estrellas masivas, y de su influencia sobre el medio interestelar que las rodea, con un nivel de detalle sin precedentes en la banda del infrarrojo lejano.
Descubierto en Titán un primo lejano de un lago efímero de Namibia
Lagos efímeros en Titán y en la Tierra
Las observaciones realizadas por la sonda Cassini muestran que una región de la luna Titán de Saturno es muy similar al Salar de Etosha, en Namibia. Los dos son lagos efímeros – grandes depresiones de poca profundidad que no siempre están llenas.
El Lago Ontario es el mayor lago del hemisferio sur de Titán, la mayor luna de Saturno. Es un poco más pequeño que su tocayo, el Lago Ontario de Norteamérica, pero completamente diferente en muchos otros aspectos.
El lago de Titán está lleno de hidrocarburos líquidos, en vez de agua, y su profundidad máxima es de tan sólo unos pocos metros. Este lago se encuentra en una cuenca sedimentaria, rodeado por pequeñas cadenas montañosas.
Nuevas evidencias del antiguo océano del norte de Marte
La revista ‘Geophysical Research Letters’ publica el estudio
Un nuevo estudio de investigadores europeos y estadounidenses liderado desde el Instituto de Planetología y Astrofísica de Grenoble (Francia) refuerza la teoría que plantea la existencia de un antiguo océano en el hemisferio norte de Marte: el Oceanus Borealis, un tema que ha generado un intenso debate entre la comunidad científica. Los nuevos resultados se basan en un estudio de los sedimentos marcianos con el radar MARSIS del orbitador Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA).
La sonda Mars Express de la ESA ha encontrado pruebas que indican que una parte de Marte estuvo cubierta por un océano. Gracias a su radar MARSIS, se han encontrado sedimentos característicos de un lecho oceánico en una región delimitada por una posible línea costera. El estudio se publica en la revista Geophysical Research Letters.
Este radar lleva recogiendo datos de la superficie marciana desde que entró en servicio en el año 2005. Jérémie Mouginot, del Instituto de Planetología y Astrofísica de Grenoble (IPAG, Francia) y de la Universidad de California en Irvine (EEUU), y su equipo han analizado más de dos años de datos y descubrieron que las llanuras del norte de Marte están cubiertas por depósitos de baja densidad.









