El material donde vuelan los electrones
El grafeno podría ser el material del futuro en la fabricación de los microchips
El grafeno, una capa de átomos de carbono 200 veces más resistente que el acero y en la que los electrones tienen una movilidad 100 veces superior a la que les ofrece el silicio (el material con el que se fabrican los microprocesadores de los ordenadores), está más cerca de convertirse en el material del futuro.
En abril, investigadores de la Universidad de Texas publicaban en Science que habían logrado producir la primera muestra de grafeno de un centímetro de longitud. Hasta ahora, solo había sido posible construir microcristales de este material, útiles para el estudio experimental, pero insuficientes para pensar en una aplicación práctica.
Video Universidad Politécnica de Madrid
Esta semana, también en Science, investigadores del Georgia Institute of Technology y el National Institute of Standards and Technology (EEUU) publican una medición del espectro energético de este compuesto de carbono de propiedades exóticas. Una de estas características, a la que los electrones pueden deber su gran movilidad dentro del grafeno, es que estas y otras partículas que transportan cargas eléctricas se comportan como si no tuviesen masa.
Cinco años de existencia

La existencia teórica del grafeno se había planteado desde hace décadas, pero se creía que un cristal bidimensional, hecho con una sola capa de átomos, se desharía. Hasta 2004. Ese año, un equipo de la Universidad de Manchester dirigido por Andre Geim logró demostrar que era posible crear cristales bidimensionales.
Una sala de investigación donde la pureza del aire será total .
El Centro de Tecnología Nanofotónica de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) se trasladará a un nuevo edificio en construcción con una sala limpia de 500 metros cuadrados, diseñada en condiciones de aislamiento de vibraciones y con un sistema de alta tecnología para la generación de aire “puro”.
Según ha explicado a EFE el responsable de fabricación de biomateriales de ese centro, Francisco López, la pureza del aire es “importante” en los procesos de investigación porque se fabrican “estructuras que tienen un tamaño de micra, por lo que los dispositivos pueden dejar de funcionar por el contacto con partículas de esas mismas magnitudes”, tales como una mota de polvo.
“La sala de clase 100 se ha construido de manera que el aire es aspirado e impulsado a través de agujeros en las losas del suelo y filtros, un proceso que se repite continuamente de manera que haya menos de 100 partículas menores de 0,5 micras por cada metro cúbico de aire”, ha precisado López.
Por el momento, el Centro de Tecnología Nanofotónica, uno de los pocos especializados en este sector tecnológico en España, ha conseguido la creación de biomateriales capaces de producir la invisibilidad y fotosensores que detectan la enfermedad de la sepsis.
EFE TV
Imágenes: Susana Irles
La Nanofotónica es la ciencia que se ocupa del estudio de las interacciones entre la materia y la luz en la escala nanométrica, así como de la fabricación de material nanoestructurado, modificado de forma natural o artificial, en sus propiedades físicas, químicas o de estructura para explorar y aumentar las reacciones a esta escala cuando interactúa con la luz láser.
Las propiedades de algunos materiales ópticos nuevos en contacto con la luz son sorprendentes, algunos de ellos como la posibilidad de volver invisible un objeto. Los físicos Sajeev John de la Universidad de Toronto en (Canadá) y Eli Yablonovitchson son considerado dos de los padres de la nanofotónica y del estudio de los cristales fotónicos.
Bibliografia wikipedia.org
Nanotecnología: El peligro a escala microscópica
Estudios recientes alertan del riesgo de la nueva revolución tecnológica.
Cremas con filtro solar que incluyen dióxido de titanio o pasta de dientes reforzada con hidroxiapatita; a diario utilizamos decenas de productos que contienen nanopartículas. Nadie duda del potencial de la nanotecnología y de los grandes beneficios que proporcionará su desarrollo en el siglo XXI, debido a las propiedades físicas y químicas que adquieren los materiales a escala nanométrica (un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro). Sin embargo, en los últimos meses se han publicado numerosas historias en la prensa que alertan también de los posibles efectos de esta revolución en la salud y el medio ambiente.

Actualmente, existen escasos estudios científicos sobre los posibles riesgos de la nanotecnología. Entre otras razones, es una cuestión de números. Mientras que Estados Unidos invierte 4.500 millones de dólares en investigación nano, sólo el 5% por ciento de esos fondos están destinados a evaluar sus riesgos. En Europa, la inversión total alcanza los 600 millones de euros al año, y la investigación de posibles efectos, hasta ahora, ha sido sólo de 24 millones al año.

Para empezar a encontrar respuestas sobre el reto ambiental de la nueva revolución tecnológica, cuatro universidades estadounidenses acaban de iniciar un proyecto pionero, el Centro de Implicaciones Ambientales de la Nanotecnología (CEINT, por sus siglas en inglés). Una de sus labores consistirá en crear ecosistemas de laboratorio en los que se investigará el comportamiento de organismos y ecosistemas ante los nanomateriales.
Primeras conclusiones
Expertos británicos reclaman un estudio sobre el peligro de las nanopartículas de uso diario
Están presentes en unos 600 productos como cremas solares, prendas deportivas o neumáticos y no se sabe si tienen efectos dañinos para las personas o el medio ambiente
Una comisión científica británica dedicada al estudio de la contaminación atmosférica ha reclamado un estudio en profundidad sobre los eventuales peligros de las nanopartículas. Estos pequeños cuerpos, que pueden ser cien veces más pequeñas que un virus, se utilizan ya en productos tan variados como las cremas solares, la ropa deportiva e incluso en algunos suplementos alimenticios.
Científicos estadounidenses consiguen hacer invisibles los objetos
Científicos estadounidenses consiguen hacer invisibles los objetos
El material no se obtiene de forma natural, sino que ha sido creado mediante nanoingeniería
Los objetos hechos con él ni absorben la luz, ni la refleja
Científicos estadounidenses que trabajan con financiación del Pentágono han conseguido un material que hace que la luz esquive objetos tridimensionales haciéndolos de hecho invisibles, informa la revista Nature.
El material creado por científicos de la Universidad de Berkeley y del Lawrence Berkeley Laboratory (California) no se obtiene de forma natural sino que se ha creado gracias a la nanoingeniería, que trabaja a una escala medida en milmillonésimas de metro.
Los metamateriales son estructuras desarrolladas artificialmente y que tienen propiedades como un índice de refracción de la luz negativo de las que carecen los materiales naturales.
Jason Valentine, Xian Zahan y otros colegas de la citada universidad han creado una estructura de múltiples capas en forma de red que tiene claramente esa propiedad. Dado que la luz no la absorbe ni la refleja el objeto, éste se vuelve de hecho invisible.
La investigación ha sido financiada por la Secretaría de Defensa de EEUU, que podría hacer un uso militar de ese material.
Con él podrían llegar a camuflarse perfectamente un día los aviones o carros de combate.
Según los científicos, “estamos más cerca de hacer posible un manto de invisibilidad al haber demostrado que con ese nuevo material se puede doblegar la luz a nuestra voluntad”·
Fuente ADN.ES
Un ‘sistema nervioso’ para diagnosticar los futuros achaques del planeta Tierra
Un ‘sistema nervioso’ para diagnosticar los futuros achaques del planeta Tierra
Las empresa informática Hewlett Packard se encuentra a sólo dos años de construir un “sistema nervioso central para la Tierra”, que permetirirá diagnosticar con más eficiencia los problemas del planeta.
El hombre a cargo de este proyecto es Stan Williams, director del Laboratorio de Información y Sistemas Cuánticos de HP. “La motivación que nos lleva a hacer este trabajo es entender y darnos cuenta de que el planeta está enfermo y la enfermedad somos nosotros”, dijo a la BBC.
La información ayudará a predecir catástrofes a gran escala.
El sistema usaría billones de sensores para monitorizar la salud de la Tierra y aprovechar esta información para interceptar inundaciones o incendios a gran escala. Los sensores distribuidos por todas partes en el planeta imitarían los sentidos humanos como el tacto, olfato, oído, visión y gusto.
“Estamos trabajando con la Física aquí, así que podemos ir más allá de los sistemas humanos normales y registrar estas sensaciones a un nivel extraordinario, sin precedentes”, dice el científico pionero en el campo de la nanotecnología. Estos sensores serán tan sensibles que podrán detectar y medir cualquier cosa, desde virus a bacterias, desde composiciones químicas de moléculas hasta sonidos y niveles de humedad.
Construirse por millones
Estos sensores llegarán a ser suficientemente baratos para que puedan construirse miles de millones. La compañía dice que en 2007 se produjeron una serie de productos nano por valor de 147.000 millones de dólares.
“No es un mercado o una industria nueva, es una tecnología capaz de mejorar muchos tipos de productos“, explica Jurron Bradley, analista de Lux Research. “Se puede encontrar en coberturas que aumentan la eficiencia del motor de los automóviles, para proteger artefactos electrónicos y para hacer más efectivos algunos fármacos para reducir el colesterol”.
“Miles de millones” Para que el sistema nervioso central terrestre se haga realidad, Williams dice que el mundo debe ser cubierto con sensores. “Nosotros podemos y deberíamos ser capaces de producir miles de millones de estos sensores usando procesos de manufactura de alta integración como los desarrollados por la industria informática y electrónica”, explicó el científico…sigue
Fuente y articulos relacionados en 20minutos.es

