Una nave espacial de la NASA se precipita hacia el cometa activo Hartley 2


La nave espacial Deep Impact/EPOXI (Impacto Profundo/EPOXI, en idioma español), de la NASA, se está precipitando hacia el cometa Hartley 2, donde el próximo 4 de noviembre realizará un sobrevuelo a una impresionante distancia de 700 kilómetros (435 millas). Los científicos de la misión indican que todos los sistemas que se encuentran a bordo tienen luz verde para este encuentro cercano con uno de los cometas más pequeños, y sin embargo más activos, que se han detectado.

“Hay miles de millones de cometas en el sistema solar, pero esta será apenas la quinta ocasión en la cual una nave espacial ha volado lo suficientemente cerca del núcleo como para fotografiarlo”, dice Lori Feaga, quien es parte del equipo científico de la misión EPOXI. “¡Será todo un espectáculo!”

Las órbitas de los cometas tienden a ser muy alargadas: viajan muy lejos del Sol y luego se aproximan a distancias mucho más pequeñas. Cuando ocurra el encuentro, Hartley 2 estará cerca del Sol, lo que permitirá que se caliente después de haber viajado por el frío espacio profundo. El hielo en su núcleo estará evaporándose furiosamente, lanzando polvo y chorros de gas.

Concepto artístico del encuentro que la nave espacial tuvo previamente con el cometa Tempel 1. [Más información]

 

“El núcleo de Hartley 2 es pequeño, tiene menos de 1,6 kilómetro (menos de 1 milla) de diámetro”, dice Feaga. “Pero su superficie expulsa descargas gaseosas a una tasa mucho más alta que los núcleos que hemos observado en el pasado. Esperamos más chorros y estallidos de este núcleo”.

EPOXI se adentrará en la brillante coma del cometa —la centelleante aura de escombros, iluminados por el Sol— que cubre al núcleo. Las cámaras de la nave espacial tomarán fotografías de alta resolución (7 metros por píxel cuando ocurra el máximo acercamiento), mostrando al mismo tiempo este nuevo mundo en toda su gloria.

“Esperamos poder ver los rasgos, que parecen cicatrices, de la superficie del cometa: cráteres, fisuras, respiraderos”, relata Sebastien Besse, quien es también parte del equipo científico. “¡Quizás incluso logremos ver qué rasgos son los que están expulsando chorros gaseosos!”

“El núcleo de Hartley 2 es pequeño, tiene menos de 1,6 kilómetro (menos de 1 milla) de diámetro”, dice Feaga. “Pero su superficie expulsa descargas gaseosas a una tasa mucho más alta que los núcleos que hemos observado en el pasado. Esperamos más chorros y estallidos de este núcleo”.

EPOXI se adentrará en la brillante coma del cometa —la centelleante aura de escombros, iluminados por el Sol— que cubre al núcleo. Las cámaras de la nave espacial tomarán fotografías de alta resolución (7 metros por píxel cuando ocurra el máximo acercamiento), mostrando al mismo tiempo este nuevo mundo en toda su gloria.

“Esperamos poder ver los rasgos, que parecen cicatrices, de la superficie del cometa: cráteres, fisuras, respiraderos”, relata Sebastien Besse, quien es también parte del equipo científico. “¡Quizás incluso logremos ver qué rasgos son los que están expulsando chorros gaseosos!”

Los instrumentos de la nave espacial ya están apuntados hacia su objetivo, el cual se acerca velozmente.

“Aún estamos basante lejos, así que no podemos ver todavía el núcleo”, explica Besse. “Sin embargo, nuestras observaciones diarias, que se hacen mediante el espectrómetro y las cámaras, ya están ayudándonos a identificar las especies y cantidades de gases presentes en la coma y a aprender cómo evolucionan conforme nos aproximamos”.

El propósito de la misión es recabar información sobre la composición del núcleo y compararla con otros cometas. Debido a que los cometas pasan mucho tiempo a distancias muy grandes del Sol, el frío preserva su composición química —y dicha composición puede decirnos mucho.

“Los cometas son remanentes de cuando se ‘construyó’ nuestro sistema solar”, explica Besse. “Los cometas no fueron incorporados cuando los planetas se formaron a partir del material de la nebulosa que giraba en torno al Sol”.

Los investigadores estudian estos muy bien conservados especímenes del sistema solar primitivo con el propósito de aprender cómo se formó y cómo pudo dar nacimiento a un planeta como la Tierra, el cual fue capaz de conservar la vida.

“Estos sobrevuelos nos permiten deducir qué ocurrió hace 4.500 millones de años”, dice Feaga. “Hasta este momento, sólo hemos observado cuatro núcleos. Es necesario estudiar más cometas para aprender cuáles son sus diferencias y sus semejanzas. Esta visita será de gran ayuda, especialmente porque Hartley 2 es, en muchos sentidos, distinto a los otros cometas que hemos visto”.

EPOXI no sólo proporcionará una vista desde arriba de un nuevo mundo, sino que también nos dará la mejor vista extendida de un cometa en toda la historia.

“Esta nave espacial está diseñada para encuentros cercanos. Sus instrumentos y las observaciones que hemos planeado con ellos están optimizados para este tipo de misiones. Cuando sobrevoló el cometa Tempel 1 —en ese entonces era la misión Deep Impact (Impacto Profundo, en idioma español)— apartó sus instrumentos del núcleo con el fin de protegerlos de posibles escombros que pudiesen ser eyectados por el impacto de la cápsula. Esta vez no miraremos hacia otra dirección”.

El equipo de EPOXI está a la espera en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, de la NASA.

“Nos dedicaremos de lleno a estudiar los datos en cuanto los recibamos”, dice Feaga. “Trabajaremos sin cesar, y estaremos alerta, esperando que llegue la siguiente información”.

http://ciencia.nasa.gov

Más información

EPOXI —página oficial de la misión

Blog sobre EPOXI, de Sebastien Besse.

El 4 de julio de 2005, la cápsula de impacto de la nave espacial Deep Impact (Impacto Profundo, en idioma español), de la NASA, produjo un cráter en el núcleo del cometa Tempel 1. La misión principal de Deep Impact era hacer un agujero en la superficie de Tempel 1 para poder mirar adentro; de este modo daría a los investigadores el primer vistazo de la estructura interna de un cometa. EPOXI es la misión Deep Impact que ha sido “reciclada”. La misión EPOXI vuelve a utilizar la nave espacial Deep Impact, que ya se encuentra “en vuelo”. El nombre EPOXI proviene de las dos misiones extendidas de la nave espacial: la observación de planetas extrasolares, llamada Caracterización y Observación de Planetas Extrasolares (Extrasolar Planet Observations and Characterization o EPOCh, por su sigla en idioma inglés), que ya se ha completado, y el próximo sobrevuelo del cometa Hartley 2, llamado Investigación Extendida de Deep Impact (Deep Impact Extended Investigation o DIXI, por su sigla en idioma inglés). Esta será la primera vez que los científicos tengan la oportunidad de comparar directamente dos cometas diferentes con las mismas cámaras, el mismo equipo científico y los mismos procedimientos. Esto elimina posibles variaciones sistemáticas como las diferencias de calibración entre distintos instrumentos. “Sabremos que estamos comparando manzanas con manzanas”, expresa Feaga.

Naves espaciales en misiones anteriores han visitado cuatro núcleos cometarios antes del núcleo del cometa Hartley 2: Halley, Borrelly, Tempel 1 y Wild 2.

http://deepimpact.umd.edu/gallery/index.html

http://www.nasa.gov/mission_pages/deepimpact/multimedia/di-animation.html

Misión Deep Impact: todo listo para la gran aproximación

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