Ecologia 1 Antártida

El Hespérides detecta más cantidad de hielo en la Antártida que en la campaña anterior

El BIO Hespérides regresó ayer a su base de Cartagena tras 179 días de navegación en los dos polos

Atrás dejan 179 días de travesía en el Polo Sur.

Han descubierto un aumento del número de pingüinos.

Los investigadores del Buque Oceanográfico (BIO) Hespérides han detectado más hielo que el año pasado en el continente helado, según anunció ayer el comandante del barco, Pedro Luís de la Puente, tras atracar en su base en el puerto del Arsenal de Cartagena.

En su decimoquinta campaña antártica, también han descubierto un aumento del número de pingüinos en las colonias donde han estado investigando.

De los 179 días fuera de su base, el buque ha estado 160 en el mar y 68 consecutivos en aguas antárticas. Los 60 investigadores del Hespérides han realizado seis proyectos sobre el cambio climático en diferentes disciplinas científicas, como biología, oceanografía física, geología y cartografía.

También han llevado a cabo un estudio en el Paso de Drake donde analizaron la corriente marina que rodea la Antártida y “que tiene influencia muy significativa en el clima del planeta”, puntualizó el comandante.

El buque ha viajado por primera vez a los dos polos con motivo de la celebración del año polar internacional. “El Hespérides ha conseguido para la Armada y la Ciencia española un nuevo hito en la historia al hacer un doblete polar” y apuntó el comandante, “hemos tenido unas condiciones de navegación más complicadas que otros años, con un invierno tremendamente frío”.

Hemos tenido unas condiciones de navegación más complicadas que otros años

Han recorrido más de 30.000 millas marinas lo que supone dar la vuelta al mundo una vez y media. Durante la travesía recaló en los puertos de Santa Cruz de Tenerife, Buenos Aires, Ushuaia, Punta Arenas, Mar del Plata y Montevideo para tareas logísticas, relevos de expediciones y descanso de su dotación.

El buque zarpará dentro de 10 días rumbo al Golfo de Cádiz, donde estudiará la existencia de volcanes de metano en aguas marroquíes, portuguesas y españolas.

Fuente 20minutos.es

Años atrás, sabíamos de la Antártica sólo por ser un continente habitado por científicos cuyo afán era intentar desenmascarar desde sus helados territoros la vida de la propia Tierra y augurar lo que el destino nos tenía preparado.

Hoy, más que nunca, tenemos la oportunidad de recorrer como turistas – científicos, su gélido suelo, sus montañas interminables recortadas por un mágico cielo azul, sus vientos fríos, helados y su eterna soledad, siendo nuestros amigos pingüinos, sus incondicionales habitantes.

Un continente con más de 14 millones de kilómetros cuadrados, la reserva más grande de agua en el planeta con más del 90% del hielo del planeta, la historia de la Antártica va de la mano con la historia del propio hombre.

Su descubrimiento se divide entre los cazadores de ballenas y los últimos grandes exploradores, que veían a la Antártica como su última gran aventura y el último lugar para dejar una bandera de recuerdo.

Las visitas solamente pueden ser realizadas durante el verano, entre noviembre y marzo, época del año en que los días son eternos. Existen diversos programas para realizar, entre los que destacamos los Programas de vuelos a la Isla Rey Jorge, Cruceros que zarpan desde Ushuaia y Cruceros desde Punta Arenas. Nuestra invitación es a ser parte de una expedición inolvidable, donde además de disfrutar de esta naturaleza casi inexplorada, podrá aprender por qué es importante cuidarla.

Fuente gochile.cl

 

 

A diferencia del Ártico, que es un océano rodeado por continentes, la Antártida es el lugar más remoto e inhospitalario de la tierra y consta de una gran masa de tierra y de numerosas islas mar adentro. La mayor parte del territorio continental está cubierta por un vasto casquete polar, el cual se divide en porciones en el sector costero, formando enormes icebergs de hasta 200 km de largo. La Antártida es el único continente que no tiene una población humana permanente, siento los científicos de visita, que estudian el medio ambiente local, sus únicos habitantes. También es el único que es gobernado por un tratado internacional que prohíbe que los países tomen posesión o exploten de la tierra.

La Antártida tiene un territorio más grande que el de EEUU, México y Europa juntos. Cerca de un 95 por ciento de este territorio está cubierto con una capa de hielo que en algunos lugares tiene 4000 m de espesor. A pesar de que la precipitación anual de nieve es muy escasa, esta capa se acumuló a lo largo de miles de años de nevadas y contiene cerca de las 9 décimas partes de todos los hielos glaciares del mundo. El relieve de la Antártida tiene un promedio de más de 2000 m de altura sobre el nivel del mar, siendo ello el continente mas alto; pero en muchas áreas, hasta cuatro quintas partes de esa altura son debidas a la capa de hielo. Durante pleno invierno, entre agosto y septiembre, se forma un banco de hielo de gran espesor en el que el Pacífico sur circundante, lo que duplica el área del continente. Las Montes Transatlánticos cruzan todo el continente, pasan cerca del polo Sur, y lo dividen en dos partes desiguales: Antártida occidental (la menor) y Antártida oriental. Varias cadenas más emergen en el periférica de la capa de hielo, Siendo la más alta el macizo Vinson (5140 m), En Antártida occidental, el cual forma parte de la cadena Sentinel ( o montes Ellsworth) que domina la cadena de hielo de Ronne en el borde sur del mar de Weeddell. Existen algunos volcanes especialmente en la parte occidental.

LOS HIELOS:

La cubierta de Hielo:

La inmensa capa glacial que cubre a la Antártida es debida a la acumulación de nieve que se deposita sobre ella y se transforma gradualmente en hielo, para deslizarse luego con lentitud hacia la periferia del continente y volcarse por fin en el mar como témpanos, en forma de ventisqueros que llenan los valles de las cordilleras costeras o de un glaciar relativamente llano, que termina en un muro de unos cuarenta metros de alto. En algunos casos en que el hielo llega donde hay una barrera de hielo, pasa a formar parte de ella agregándose al hielo marino y al que resulta de la nieve que precipita sobre tales extensiones; de donde la sustancia de que está compuesta una barrera es de una sustancia muy particular.

La altitud media de la superficie del hielo que cubre al continente es de unos 2000 metros sobre el nivel del mar; pero cabe tener presente que el promedio de los espesores de la capa glaciada hasta ahora medidos, en muy pocos lugares, es de 2400 metros aproximadamente.

Si esta capa se descongelase, la superficie de roca sobre la cual está apoyada se elevaría, al mismo tiempo que se levantaría el nivel de todos los océanos en unos 100 metros inundando las más grandes ciudades, estableciendo nuevos puertos en lugares ahora lejanos del mar alternando la distribución de las zonas fértiles y áridas del globo.

De los estudios hasta ahora realizados no ha podido llegarse a la conclusión precisa alguna respecto de si la cubierta glaciar de la Antártida se encuentra en aumento o disminución.

El Hielo Marino:

El hielo marino es el que se produce a raíz de la congelación del agua de mar que empieza a solidificarse cuando se enfría hasta unos 2º C bajo cero aproximadamente. El proceso de la formación del hielo marino es muy complicado en virtud de la complejidad misma del agua de mar y de las condiciones generales ambientales, pero comienza en las aguas tranquilas y poco profundas próximas a la orilla, para extenderse luego mar afuera en una capa de aproximadamente un metro y medio de espesor que permanece adherida a la costa.

Cuando sobreviene la primavera comienza con ella la fusión que debilita al hielo marino permitiendo que las olas y las corrientes rompan dejándolo a merced de éstas y de la acción del viento, que lo hacen derivar en el mar para irse deteriorando paulatinamente hasta desaparecer. No todo el hielo marino llega sin embargo a fundirse en el verano; mucho de él lo sobrevive para espesarse y endurecerse más durante el invierno siguiente, romperse y apilarse con los temporales que lo arrojan sobre las costas que le impiden derivar, y sufrir por ello grandes presiones que modifican su estructura y su apariencia. El hielo marino que está adherido a la costa se denomina hielo fijo y constituye la llamada banca de hielo, mientras que el que se ha desprendido de ella se reconoce como hielo a la deriva y forma los campos de hielo compuestos por trozos de diferentes tamaño, según el cual se denominan bandejones, bandejas o escombros de hielo.

Témpanos:

Los trozos de hielo formado sobre la tierra a partir de la nieve y que caen al mar se llaman témpanos. De ellos hay dos tipos principales, por lo que se clasifican como témpanos de glaciar si se han originado de un ventisquero y como témpanos tabulares si se han resultado de desprendimientos de una barrera de hielo. Los primeros tienen formas irregulares, pero los segundos son planos en su cima y muestran en los costados las diversas capas de nieve superpuestas en virtud de la que ha ido precipitando sobre la barrera de la que formaron parte.

Los tabulares sobresalen del agua aproximadamente 1/5 de su espesor total, mientras que los de glaciar sólo 1/8 de modo que se mueven bajo la acción de las corrientes sin ser prácticamente afectados por el viento. Al derivar hacia las bajas latitudes, algunos han llegado hasta la altura del río de la Plata.

EL CLIMA ANTÁRTICO:

No puede decirse en verdad que en la Antártida haya verano, pues sólo en muy excepcionales circunstancias la temperatura llega por pocas horas a ser superior a los 0º C, por lo que la fusión del hielo y la nieve sobre la tierra es casi inexistente.

El clima se caracteriza por ser intensamente frío, poco húmedo y tempestuoso, siendo la nieve la única forma de precipitación, excepto en las partes próximas a la costa y sobre el mar, donde en raras ocasiones llueve.

Tiene sus temperaturas más bajas en agosto cuando llegan a estar entre 40º C y 70º C bajo cero en la capa de hielo interior. Las temperaturas más moderadas de los mares vecinos a la península Antártica elevan allí su temperatura a 15º C en el verano; pero en el resto del continente se mantiene extremadamente frío durante todo el año. La lluvia es prácticamente inexistente y las nevadas son escasas, excepto en las costas. Las ventiscas sin frecuentes en las márgenes de la capa de hielo, cuando la nieve suelta es barrida por el viento.

Las temperaturas mínimas registradas han sido de 59º C bajo cero en la barrera de hielo del Ross en 1912 cuando una expedición inglesa de Scott , de 74º C bajo cero en el observatorio norteamericano del Polo Sur en 1957, de 56º, 4 C bajo cero en la base argentina de General Belgrano sobre la barrera del Filchner en 1957 y de 88º,5 C bajo cero en la estación soviética Vostok en la tierra de Wilkes en 1960

Cuando el viento sopla con fuerza, siendo frecuente que lo haga con velocidades de más de 70 km por hora la nieve, que es por él arrastrada, lo que es en grandes cantidades como para que la visibilidad quede completamente anulada y se diga que sopla un viento blanco o que se esta en una ventisca. La región más ventosa del globo está en la Antártida ya que se registraron vientos de hasta 240 km por hora en la región de Tierra Adelia.

FAUNA Y FLORA:

En la Antártida no hay animales mamíferos terrestres; pero las ballenas y las focas se alimentan de krill, (el cual es un crustáceo similar al langostino de hasta 5 cm. de largo, se alimenta de plancton y de otros crustáceos y se presenta en cantidades abundantes que a veces hacen que los océanos de la Antártida se tornen de color rosado), mientras que las marsopas y los delfines son atraídos por cardúmenes. Predominantemente de pesca antártica. Por la ausencia de depredadores terrestres, las costas de la Antártida son un paraíso para las aves. Solamente aquí anidan pingüinos emperador, el petrel de la Antártida y las gaviotas pardas del Polo Sur, además de otras 40 especies . La leyenda maorí los señala a ellos como los primeros en haber visto los océanos del sur cerrado por los hielos.

De estas aves caben ser especialmente citados a los pingüinos, siento sólo dos de las cinco especies que se hallan en la región estrictamente antárticas. Son aves que no pueden volar pero que son excelentes nadadoras, se alimentan principalmente de crustáceos marinos, y tienen por enemigo a la foca denominada leopardo marino, que está siempre lista a darles caza en el agua. Sobre tierra sus enemigos son skúa o gaviota parda que preda sobre sus polluelos, y la paloma antártica que merodea donde los pingüinos se reúnen para nidificar, atenta siempre a sustraerles los huevos que queden provisionalmente abandonados. Otras aves que están representadas por los cormonales, los skúas, las gaviotas, las golondrinas de mar, los petreles, los albatros, y la paloma antártica. El skúa tiene hábitos predatorios haciendo víctimas desde los pingüinos; las gaviotas, que emigran durante el invierno hacia muy bajas latitudes; el gaviotín ártico, que después de nidificar en la región polar del Sur emprende su vuelo hasta las tierras boreales para regresar en la primavera, cubriendo así unos 30.000 km. Por aire en el año; el petrel gigante, de hasta dos metros de extremo a extremo de ala y exhibiendo variaciones de color de su plumaje con empleares pardos y otros complemente blancos, y la blanca paloma antártica, que merodeando en las proximidades de las colonias de pingüinos esta siempre lista a robarle huevos.

De las focas pertenecen cinco especies, foca de ross, foca cangrejera, foca de weddell, leopardo marino, y elefante marino.

Las ballenas concurren en grandes números al océanos Antártico durante el verano, procedentes de latitudes medias, donde pasan el invierno para reproducirse, dando así lugar a las posibilidades de caza que permitido un gran desarrollo de la industria ballenera.

FLORA:;

Las pocas plantas que sobreviven en este continente están restringidas a pequeñas áreas sin hielo. No hay árboles y la vegetación se limita a 350 especies, sobre todo líquenes, musgos y algas. Hay ricos lechos de tal vegetación en partes de la península Antártica, y se han descubierto líquenes en crecimiento en montañas aisladas a 475 km del polo sur. Hay tres especies de plantas con flores en la península Antártica.


TRATADO ANTÁRTICO:

En Mayo de 1958 estados Unidos invitó a los otros once países que actuaban en el Antártico durante el Año geofísico Internacional a una conferencia para considerar la posibilidad de llegar a un acuerdo que condujese al uso pacífico de la Antártida y de modo que esa región no pudiese llegar a ser motivo de conflictos políticos.

La Conferencia Antártica de Washingtown se celebró entre el 15 de Octubre y el 1º de diciembre de 1959, clausulándose en esta última fecha con la firma del tratado Antártico, que ha sido ratificado por todas las naciones signatarias.

El texto del tratado comprende catorce artículos que establecen principalmente que la Antártida será utilizada exclusivamente para fines pacíficos, estando prohibida en ella toda medida de carácter militar, aunque permitiéndose el empleo de personal y equipos militares para investigaciones científicas o satisfacer cualquier otro fin pacífico; que habrá libertad para hacer investigaciones científicas y que los países cooperarán hacia ese objeto; que la información sobre programas y proyectos será intercambiada, asi como se intercambiarán el personal y los resultados de carácter científico; que no habrá renuncia de derechos de soberanía territorial o de reclamaciones territoriales; que mientras este éste en vigencia el tratado ningún acto servirá para crear, hacer valer, apoyar o negar derechos de reclamación de soberanía en la Antártida; que no se harán nuevas reclamaciones o ampliaciones de las normas que existen, y que lo acordado regirá para las tierras y barreras de hielo situadas al Sur del paralelo de los 60º sur.

Aportación española en la investigación antártica:
España ha iniciado la investigación científica en la Antártida con cierto retraso. Sólo en 1982, veintitrés años después de su firma en 1959, se incorporó al Tratado Antártico como miembro adherido o no consultivo, sin derecho a voto. Para llegar más lejos, a la condición de miembro consultivo, era preciso mostrar un interés efectivo mediante la realización de trabajos de investigación o el establecimiento de una base científica estable. A fin de atender a esos objetivos, durante el verano austral de 1986 tuvo lugar una Campaña Antártica patrocinada por el Ministerio de Agricultura y Alimentación a través de la Dirección General de Pesca Marítima y la intervención muy destacada del Instituto Español de Oceanografía. La Campaña, que se inició en el puerto argentino de Ushuaia, en Tierra de Fuego, el 21 de noviembre de 1986, y tuvo una duración de casi tres meses, recorrió unas once mil millas, durante las cuales se visitaron los archipiélagos de Georgia, Sanwich, Orcadas, y Shetland del Sur, regresando finalmente al lugar de partida. Los estudios realizados tuvieron como principales temas el reconocimiento oceanográfico, meteorológico, biológico, morfoestructural y pesquero de las regiones recorridas, y teniendo muy presentes las preocupaciones y los intereses de la Convención de los Recursos Vivos Marítimos Antárticos (Cruma) y del Comité Científico para la investigación Antártica (SCAR), básicos para la incorporación definitiva al Tratado Antártico.

Incorporación a la Cruma y al SCAR:
El éxito alcanzado permitió que con fecha 21 de octubre de 1987, pocos meses después del cierre de la Campaña, España se incorporase ya como miembro de pleno derecho a la Convención y al Comité antes citados. Es siguiente paso, en enero de 1988, fue la apertura de la Base Antártica Española (BAE) en la isla Livingstone perteneciente al archipiélago de las islas Shetland del Sur; con la nueva base, llamada Juan Carlos I, son ya seis las establecidas en las Shetland, dos chilenas, una argentina una soviética y otra polaca, aparte de la española. Finalmente el Comité Científico del Tratado Antartico, en su reunión plenaria del 22 de septiembre de 1988 celebrada en París, acordó por unanimidad aceptar a España como miembro consultivo del Tratado. Desde entonces las campañas antárticas españolas, que se han celebrado en forma anual, durante los veranos australes, han contado con el patrocinio del estado español. En ellas intervienen diversas instituciones profesionales y científicas que, tradicionalmente, han llevado a cabo tareas relacionadas con el espacio antártico. Se han destacado, ante todo, el Instituto Español de Oceanografía, el Instituto Hidrográfico Nacional, el Servicio Geográfico del Ejército, el Instituto Geográfico Nacional, diferentes organismos oficiales relacionados con la Pesca, varios centros de estudio del Consejo superior de Investigaciones Científicas y algunos departamentos universitarios españoles pertenecientes a las universidades Autónoma y Complutense de Madrid, a la Universidad Central de Barcelona y a la de Valencia.

Resultados de las campañas:
Los objetivos esenciales alcanzados ene esas campañas, que han tenido su centro en la base Juan Carlos I y su instrumento principal en los diversos buques oceanográficos, primero de bandera chilena y argentina y más tarde totalmente españoles, han sido el levantamiento geológico de diversas partes de la península Antártica, el estudio glaciológico del inlandis austral, la toma de datos oceanográficos y geofísicos en el área de las islas Livingstone y Decepción, numerosos parcelarios topográficos terrestres y marítimos, distintas investigaciones respecto a la física atmosférica de la región, diversos análisis biológicos sobre la fauna y flora australes, así como la valoración de las posibilidades económicas que ofrecen la pesca y los recursos minerales. Todo ello en íntima relación con los planes establecidos por el SCAR y en colaboración con las comisiones científicas de las restantes naciones miembro del Tratado. Es importante resaltar la ayuda recibida de Argentina y Chile, cuya mayor experiencia a causa de la antigüedad de su presencia ha sido de extraordinario valor. Sin la base logística -sobre todo, puertos y barcos- facilitada por estas naciones, la presencia española hubiera tropezado con muchos más inconvenientes. Todo ello ha culminado en la excelente formación de un numeroso y complejo grupo de especialistas y en un importante número de informes internos y publicaciones. En este último aspecto cabe resaltar los trabajos elaborados por el Instituto Español de Oceanografía con los resultados científicos e instrumentales de las cuatro primeras campañas antárticas. Así mismo, son una extraordinaria fuente de materiales las actas de los Symposium de estudios Antárticos celebrados en España. A todo ello se pueden añadir abundantes artículos aparecidos en las últimas revistas científicas próximas a los temas y problemas tratados en las campañas. Es conveniente señalar la dureza de las condiciones ambientales en que el trabajo científico ha tenido que desenvolverse. Y ello a pesar de que los veranos australes constituyen períodos en que tales condiciones son óptimas para el hombre. Sólo el entusiasmo y la capacidad de los excelentes equipos humanos justifican la bondad de los resultados obtenidos. Bondad que, incluso, ha llevado a algunos de los expertos españoles a ocupar cargos de responsabilidad máxima en las diferentes comisiones internacionales responsables del conjunto de la tarea verificada en pro y defensa de la Antártida.

Mediciones de ozono en la Antártida:
En 1982 se publicaron los valores sobre la columna de ozono obtenidos por la estación japonesa de Syowa en la Antártida. Los niveles de la capa de ozono registrados desde 1964 indicaban que partir de 1975 está presente un debilitamiento evidente. Otras estaciones ubicadas en el continente antártico confirmaron las sospechas. Posteriores mediciones revelaron que el agujero penetraba en el sur de Argentina y Chile. La pérdida de ozono alertó a la comunidad científica y fue considerada uno de los más serios problemas ambientales. J.E.Lovelock, experto en la dinámica de la alta atmósfera, descubrió que los halocarburos (CFC) eran los responsables. Estas sustancias volátiles se empleaban en pulverizadores y disolventes, y en las industrias del frío y de los aislantes térmicos.

Krill:
Constituido por pequeños crustáceos que viven en las aguas oceánicas. Dentro de este nombre se incluyen alrededor de 85 especies distintas. Su aspecto es como el de langostinos o langostas de un tamaño reducido, variable entre 1 cm y algo más de 10 cm. Los más abundantes suelen alcanzar, cuando son adultos, los 6 o 7 cm de longitud. El krill es enormemente abundante en las aguas que rodean a la Antártida. Se estima que se podrían capturar más de 150 millones de toneladas al año sin poner en peligro la población de este crustáceo. Es decir, más que toda la cantidad que se pesca en la actualidad, entre todas las especies. La pesca comercial del krill comenzó al principio de la década de los 1970 y actualmente se capturan unas 300 000 toneladas al año. Lo que se pesca es preparado en los mismos barcos para hacer alimento para las personas o harina para alimentar ganado o peces que se crían en piscifactorías. La captura de krill ha ido subiendo más despacio de lo que se pensaba porque hay varias dificultades importantes que superar. Por una parte pescar en las aguas del Antártico es complicado y caro porque está lejos de los lugares habitados y las condiciones de vida en esos mares son difíciles. Por otra parte el krill tiene en su estómago enzimas digestivos muy poderosos que hacen que el animal se descomponga muy rápidamente en cuanto muere y también sus tejidos tienen un exceso de fluoruro que conviene reducir antes de usarlo como alimento humano. Todas estas dificultades encarecen los productos que se pueden fabricar con este animal. En la actualidad es pescado principalmente por Corea del Sur, Chile, Polonia, Japón, Rusia y Ucrania. Un posible riesgo ambiental de la captura de krill proviene de que es el principal alimento de las ballenas, focas y otros animales de las aguas antárticas y si se pescara en exceso podría poner en peligro la cadena trófica que mantiene a las poblaciones de estos animales. Se están haciendo estudios para conocer mejor el ciclo de vida de estos crustáceos y poder determinar así con seguridad que cantidades se podrían pescar sin poner en peligro el ecosistema de esos océanos.

BIBLIOGRAFIA http://www.mgar.net/mar/antartid.htm

Curioso video especulativo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s